* Crónica La Cuarta–01/06/2012

La mala pata que sigue al Circo del Tony Caluga

Tormenta del finde les rajó carpa y les botó marquesina. El 27F se terremotearon y luego se les quemó casa.

Por Romanet Montoya G. |

Hace rato que la mala fortuna persigue a los descendientes del Tony Caluga. En el 2010, el terremoto por poco los dejó sin circo y 4 meses después un incendio acabó con su casa. Para más remate, el fin de semana pasado el temporal de viento y lluvia los pilló en Chillán y les rajó la carpa.

Después de 30 años sin tener un circo propio, el hijo y el nieto de Abraham Lillo, el “Tony Caluga”, Abraham Lillo Segundo y Abraham Lillo Tercero, conocidos como “Caluga Junior” y “Gigio Caluga”, respectivamente, el 2010 lograron al fin tener una carpa.

Para conseguir el dinero, relató Lillo Segundo, con su hijo salieron a recorrer el mundo como payasos itinerantes y trabajaron de circo en circo. También recurrieron a préstamos que aún no terminan de pagar.

“Llevábamos dos semanas luego del estreno cuando vino el terremoto. Estábamos en San Antonio y tuvimos varias pérdidas materiales. Menos mal que por allá no hubo maremoto”, relató el “Caluga Junior”.

A esta desgracia se sumó el incendio que afectó su casa, a solo tres meses del 27F.

“Fue una tragedia. Nos quedamos sin hogar y sin la posibilidad de armar allí un museo en honor a mi papá, perdimos todos los recuerdos que atesorábamos en esa casa”, agregó Abraham Lillo Segundo.

Lamentablemente el destino les jugó otra mala pasada. El fin de semana la tormenta que afectó la zona centro sur los pilló en Chillán, donde hubo vientos de hasta 100 kilómetros por hora.

“Se cayó todo. Se rompió la marquesina, se doblaron y quebraron algunos fierros y se rajó la carpa”, detalló “Gigio Caluga”.

Según sus cálculos, las pérdidas sumaron más de 10 millones de pesos.

“Para variar nos agarró la mala suerte. Yo siempre me fijo en los pronósticos metereológicos y en ningún lado anunciaban vientos de 100 kilómetros”, agregó Abraham Lillo Segundo.

MALETÍN

Para más recacha, mientras se mamaban el infortunio sufrido con el temporal, los Lillo se dieron cuenta que para el Día del Patrimonio Nacional fue homenajeado el payaso Maletín, por representar a su abuelo en “Las 7 vidas del “Tony Caluga”.

Al clan Caluga le dolió como una patá en la guata porque, según ellos, el artista los estafó.

“Ni a nosotros ni a mi abuelo nos llegó un peso por la obra, y nos correspondía el 10%. Además, este caballero se apropió de algunos trajes de payaso que mi tata sólo le prestó por la obra”, pataleó “Gigio”.

Pese a todo, “Los Caluga” no se echan a morir: “ya estamos cociendo la carpa y arreglando los daños. Sí o sí nos recuperamos de esta”, aseguró Abraham Lillo Segundo.